Barcelona B

El CF Reus Deportiu, salvo cataclismo, será equipo de la Segunda División A en la temporada 2018/19 tras aguantar unos últimos minutos de intenso chaparrón -más meteorológico que futbolístico- en el estadio del filial duopolista.
La victoria rojinegra, cimentada en un primer tiempo fantástico de los de López Garai -hoy dirigidos por un Xavi Bartolo que lleva unos números brutales sustituyendo al de Barakaldo-.
El Reus entró en el campo como los grandes. Primera llegada con peligro, jugada maravillosa de Miramón que desarboló en banda derecha a Nahuel y centro al área para que Máyor, por fin Alfredo, hiciera su 2° gol en esta temporada avanzándose a su marcador y entrando con el balón en la portería.
No se quedó ahí el equipo rojinegro -hoy de naranja-. Tras un disparo inocente de Carles Pérez bien atajado por Badia, Yoda, tras combinación con Miramón, golpeó desde dentro del área con toda la portería para él. Solo un defensa evitó el 0-2 que parecía cantado.
Dos minutos más tarde, Juan Domínguez volvía a tener el segundo a la salida de un córner, pero su remate, pese a estar absolutamente solo, fue excesivamente picado y fue a parar fácil a las manos de Ortolà.
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Todo esto en un primer cuarto de hora de ensueño en el que el conjunto avellanero pudo destrozar al segundo equipo azulgrana.
A partir de aquí, el Reus se agazapó atrás sin renunciar a largas posesiones de balón, a la espera del error culé.
A la media hora, nueva oportunidad para Yoda, que sigue negado con el gol.
Su asociación en la derecha con Miramón es una auténtica delicia para el espectador. Si el club del Baix Camp retiene a ambos, podría soñar gratis.
Los minutos pasaban y el filial barcelonista acrecentaba su dominio, pese a que las oportunidades llegaban del bando visitante casi hasta sin querer. Lekić, con la rodilla, desvió un saque de falta que estuvo muy cerca de batir a Ortolà, en el que sería el último ataque destacado el primer acto.
En la reanudación el guion cambió ostensiblemente. El filial, apurado porque ve acercarse el descenso de forma endiablada, buscó las cosquillas defensivas de un Reus que mostró su habitual solidez atrás.
Aun así, Marqués, que entró en el descanso por un desaparecido Abel Ruiz, tuvo una acción clarísima pero algo escorada que no supo aprovechar para nivelar la contienda.
Los rojinegros, que se dedicaron a sacar agua de la barca durante la última media hora, acusaron la sustitución de Vitor en el minuto 60. Por el momento del partido, pareció que el portugués tenía pactado el cambio.
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Carles Aleñà tuvo de nuevo la igualada en un centro al área pero Badia sacó su remate antes de que Palencia mandara desviado.
Los rojinegros sufrían y los cambios locales abrían el campo, para aprovechar la banda izquierda de la zaga visitante. Ballou fue un auténtico dolor de cabeza para un Álex Menéndez que tuvo muchos problemas en los instantes finales, sobre todo en una internada que acabó con un remate de Marqués -Atienza se quedó clavado- que estuvo a centímetros de costar un disgusto a la parroquia reusense.
Del ataque visitante, solo se pudieron contar dos acciones, una de Carbia tras barullo en el área al intentar despejar un balón y un disparo de Yoda que se marchó muy desviado.
En el descuento, de nuevo Ballou, tuvo el 1-1 que Badia, como no, abortó para dar los 3 puntos definitivos para la permanencia del Reus y, de paso, dejar en una situación de emergencia total a un filial azulgrana que, vistas las prestaciones de hoy, difícilmente podrá mantenerse en la categoría de plata.