Godin

En cualquier caso, Diego no tiene pinta de estar para jugar 50 partidos anuales siendo el mejor central del mundo, 2013-2016 ha quedado atrás… pero sí le queda en la cabeza y en las botas varios días grandes a ese nivel, como se vio ante el Arsenal (aunque el contexto de la ida ayudara a lucir sus mejores atributos).
Exacto. Es que ha habido numerosos intentos. Koke en la media (lo intentó en dos temporadas distintas, durante meses), pasar a jugar muchísimos partidos con 3 delanteros puros a expensas de la solidez, sacando a Saúl del interior derecho, el adiós al Gabi indiscutible (por la edad, sí, pero no ha buscado recambio puro), lo de un “mediapunta” despistado jugando ¡de 5! durante meses, y parece que lo ha reconvertido definitivamente… Simeone dista de haber sido inmovilista. Es más, planteó cambios incluso ganando, que es algo más difícil de hacer que cuando uno pierde.
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El problema es cómo casa eso con el espíritu cholista, el de remontar una Copa en el Bernabéu o sobrevivir en el Camp Nou con 10, el de la trinchera y “gozar” del sufrimiento cuando se de… por eso lo del partido contra el Arsenal, allí, me pareció tan buena noticia: creo que este Atleti ya no puede hacerle eso a un Bayern, eso me parece claro, pero el carácter apareció. No sé si podrá sostener eso con un equipo que abunde en lo de este año: acostumbrado a tener mayor posesión que casi todos sus rivales y defendiendo muy lejos del área, pasándolo fatal cuando se atrinchera ante los otros grandes… Tengo dudas.
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Algo curioso en el esloveno, que se olvida con facilidad cuando uno se acostumbra a su brutal nivel habitual, y que tiene que ver en aprte con eso de “parar siempre la primera”, es que me parece el mejor (en todo, menos el juego aéreo, coto de Courtois, y el tema de los pies, secundario si no eres un equipo muy particular) haciendo paradas increíbles… y es un tipo que no vuela. No tiene el salto del buen Casillas, ni el de los porteros explosivos que encajan en ese perfil. Las hace porque es un prodigio de colocación, concentración, intuición… puro talento, y sin ningún gran atributo físico.
Diego Godín ha estado buscando su momento durante toda la temporada actual. Podría decirse que la pasada campaña cabría en dicha ecuación, pues el uruguayo ha visto relegado su brillo durante los dos últimos años en los que el Atlético más pasos, en toda dirección, ha tenido que dar. Desde la marcha de Diego Costa, el ascenso de Griezmann, la despedida de Raúl García o el paso adelante de Thomas Partey, el Atlético de Madrid ha tenido que alejarse, previa recomendación del paso del tiempo, de un trocito de su concepto. Al final, el futbol es de los futbolistas y el tiempo se lo lleva todo, así que no le quedó otra a Simeone que despresurizar lo que estaba sucediendo. El caso es que, cerca de jugar de nuevo por un título, justo cuando todo el mundo mira y apunta lo que luego recordará, Diego Godín acumula elogios y levanta más de una pasión. Su confianza ha recobrado cuando todo su alrededor tuvo que atrincherarse.